Aunque sé que nunca tendré una familia dentro de los promedios, lo cierto es que a veces pasan cosas inesperadas e inexplicables que te llenan de alegría el corazón, como si la vida te robara un beso.
Bueno pues veme aquí con mis mejillas sonrojadas terminando de hacer el pay helado y apunto de ir a los análisis de mi sis. Ojalá no sea algo complicado.