jueves, 12 de marzo de 2015

Mudos, los sentimientos hablan más quedito

Cuando nos bañamos con agua fría, sentimos frío. No siempre es en la misma intensidad
¿Recuerdas el día que el agua estuvo más fría? ¿Y el como los nervios se te estremecieron?
En mi caso el agua más fría que he tocado fue en el mar, un invierno. Después, el agua fría de la regadera ya no me estremecía.

¿Recuerdas la vez que te enchilaste mucho? Después, el picor de chile, no provoca el mismo dolor en la lengua. 

¿Recuerdas la vez que te rompieron el corazón? Y después de eso tus emociones fueron casi imperceptibles,
 ni asombro,
 ni ansiedad,
 ni nervios,
 ni magia. 
¡El terrible limbo! ¡La idea de ya no tener límites, pues te diste cuenta que vivir con ellos es una absoluta estupidez! ¿Para qué? ¿A quién le importa? 

Cuando llega la siguiente persona y ya no crees en un futuro lejano, te sientes más "sabio" diciendo "mientras dure", sería lo obvio, lo más sano, lo cierto. 

¿Pero hace cuanto que llevas sintiendo... NADA? ¿De qué es cuestión?

Para sentirnos ¿Acaso tendré que "golpear" más fuerte?