Hoy fue día del examen médico. Nos sacamos los zapatos y nos pasaban de dos en dos en la bascula...no me importaba mi peso y mucho menos mi estatura, hasta que claro, se empezarán a fijar, pero a decir verdad ¿A quién jodidos le importael peso? si no es para comparase y sentirse mejor sabiendo que es más liviano que otro. Menuda estupides y hasta cierto punto invasora.
Entonces me puse a pensar en que otras cosas las personas suelen entrometerse para ver la miseria del otro para compararse o la grandeza para envidiar. ¿Así se piensan descubrir? ¿Saben lo que es identidad? (Aparte de una credencial de elector) .
En la tarde viendo facebook, caí en la cuenta que no entiendo, muchas de las frases que ahí vienen, que no entiendo las cursilerías que ponen realmente pasan o son sólo ideales cursis sacadas de novelas empalagosas.
Me confundí. ¿Acaso yo quería una vida monotona? No sentirme parte había terminado por agûitarme?
Mi respuesta es no.
Pero sin duda moriré con algunos complejos de normalidad D:
miércoles, 26 de enero de 2011
domingo, 16 de enero de 2011
Ensalada de mierda
Era de noche, yo volvía de la casa de Karenina.
Con esto de las balaceras, ya no dejan salir a casi nadie, incluyendome... aunque sé que siempre termino haciendo lo que quiero.
Se me hizo fácil ir a su casa después de la clase de Miss. Luna, despues de todo su casa queda a diez minutos a pie.
Cuando regresé a mi casa estaba algo cansada, encendí la lap y revisé facebook.
Saaresto se conectó por fb y comenzamos a hablar de lo que todos los adolescentes hablan para hacerse una idea de la personalidad del otro, es tonto. Tal vez asertivo cuando eres honesto, pero lo que dices por una red social es como el cristal de Amado Nervo. "Nada verdad y nada mentira".
Si le hubiera mentido por diversión, si le hubiera dicho que me gustaba "Camila, Banda el limón, Marco di Mauro" en vez de "Smiths, Band of horses, algo de Muse,Psaap, Bunbury y R. Spektor" sólo tal vez la fabricada casualidad ni siquiera hubiera asomado sus narices. Y ¿Desde cuando bandas famosas son tarjeta de presentación? Lo sé, desde siempre. Hablamos un rato y después me invito a salir. Le dije que no podría, estaba aislada (mi casa queda lejos) y no había taxis para acá. No insistió. Cerré la lap. Prendí la T.V. Estaba en medio de una pelea de March con Homero cuando mi hermana me interrumpe.
-Te buscan.
Se habia dejado venir. Pedí permiso, no me lo negaron. Me miré en el espejo de mi tocador. Mi cabello estaba hecho un lío. Lo dejé suelto, creo que se ve mejor, cuando me lo agarro, tienden a soltarmelo, no se si sea costumbre de los hombres, pero lo hacen a menudo. Coloqué una diadema negra recogiendo el mechón que anhelaba ser fleco. Mi mamá solía decir que así me veía mejor, que dejo ver mis ojos. Que son lindos. A mi me dan igual.
¿A dónde había dicho que iriamos? Genial! el Golden, uno de mis lugares favoritos donde tocan algunas canciones que me gustan o están por gustarme.
Saaresto estaba sentado afuera de la puerta de madera, junto a la triste noche buena marchita. Le pasé la mano por la cabeza.
-Listo- anuncié con desdén.
-Vamónos- sugirió entre dientes.
-Eso hacemos- bufé.
Aperantaba estar molesta por la sorpresa, pero pocas veces son las que me molesto, no suelo prestarle atención a estupideces.
Llegamos a la casa de su primo, era grande y parecía que cada espacio de la casa había mandado hacerse especialmente para cada cosa allí dentro. Bueno aquel lugar no se parecía para nada al Golden, pero al menos era acogedor. La música en el lugar era horrible, él lo sabía. Así que optamos por meternos a la casa poniendo de pretexto la gripa inexistente. Me invitó a pasar al estudio y sacó un libro azul del estante.
-¿Me habías dicho que te gusta leer no?
-Sip
-¿Has leído este?
Colocó el libro en la mesa de la computadora y me acerqué a leer el titulo. "La insoportable levedad del ser" de Milan Kundera.
-No.
-Está interesante, te lo recomiendo habla de los pesos que le damos a las cosas y se pone en dilema de cual es lo positivo, el peso o la levedad.
Tomé el libro y comenzeé a hojearlo, observé que tenía frases subrayadas. Y leeí una en voz alta. -"Delante había una mentira comprensible y detrás una verdad incomprensible".Levanté una ceja.
-Si, esa es buena. Tengo la mala costumbre de subrayar.Comenzó a leer un poco y junto con su voz se fueron mis ideas.
-Vengánse afuera, ya van a cenar.
Se formó para recibir la cena de ambos mientras yo calentaba el asiento. Empezó a sonar "I belong to you" de Muse y empezé a tararear, me animó un poco saber que alguien ajeno a mí la había puesto en la rockola y el estar ahí se hizo un poco más cómodo.
"¿Peso, levedad?" pensaba mientras recorría con mis ojos el contorno de las palabras. Tomé el libro y empezé a hojearlo. Me decidí a leerlo. Después de quince páginas él llegó con dos hot-dogs.
-Te gustó la canción?
-Qué canción?
-Muse
-Ahhh eso. Tú la pusiste?
-Que desgracia.
-Eh? Porqué?- preguntó algo sacado de onda.
-Ah?... Ahh! es que pensé que había otra persona en... ehm... ah! olvidalo.
-Mmm... ok.
Fué por una cerveza. Yo estaba fundida en las letras. De vez en cuando una que otra canción me hacia desatinar.
-Esta interesante verdad?
-Sí, me gusta que considere las casualidades, ehm pero Tomás se la piensa mucho.
-Es racional.
-Ay! te estoy dejando abajo verdad?
-No te apures, tu dijiste que no podías venir, y no estás, yo fuí contigo. -Puse los ojos en blanco para aterrizarlos en el libro de nuevo.
Ahora me sentía egoísta, pero moría de curiosidad, de vez en cuando veía por arriba de las ojas y lo descubría volteandome a ver con un gesto amable, como si disfrutara que leyera. Esa mirada la he visto antes. Cuando te hacen un regalo. Le sonreí.
-Ey una foto todas las mujeres!- Anunciaron gritando. No me moví.
-Veeeen! Una foto! Hay que amargada es tu amiga! Una muchacha me jaló del brazo. Tenía el libro apretado. Lo dejé en la mesa y él lo tomó.
Despues de 4 flash consecutivos, me regresé algo aturdida, me sorprendió ver que él estaba apartando la hoja del libro donde me había quedado.
Continué leyendo... y el me siguió mirando con ese gesto de tranquilidad. Kundera se difuminaba y ahora una voz dentro de mí que reflexionaba. Hacía mucho que le conocía y sólo saliamos cuando no había más que hacer, salimos muy poco en relación con el tiempo que llevamos de conocernos. Y nos conocíamos tan bien. Nos animabamos. Ahora que algunas cosas se habian hecho mierda. Sentí como si él fuera el unico capaz de entenderme y lo era. De no ser porque estaba apunto de ser padre, o la borrachera de la noche en que engendró al inocente.
¿Y si hubieramos salido esa noche? y no lo hubiera dejado tomar. En fin ese pasado ahora era el presente. Mi expresión cambió totalmente, mis ojos ya no estaban en las letras y para cuando me dí cuenta. El me espejeaba con el mismo gesto de confusión.
Lo encontré y estaba ausente en momentos que se han ido para siempre.
Con esto de las balaceras, ya no dejan salir a casi nadie, incluyendome... aunque sé que siempre termino haciendo lo que quiero.
Se me hizo fácil ir a su casa después de la clase de Miss. Luna, despues de todo su casa queda a diez minutos a pie.
Cuando regresé a mi casa estaba algo cansada, encendí la lap y revisé facebook.
Saaresto se conectó por fb y comenzamos a hablar de lo que todos los adolescentes hablan para hacerse una idea de la personalidad del otro, es tonto. Tal vez asertivo cuando eres honesto, pero lo que dices por una red social es como el cristal de Amado Nervo. "Nada verdad y nada mentira".
Si le hubiera mentido por diversión, si le hubiera dicho que me gustaba "Camila, Banda el limón, Marco di Mauro" en vez de "Smiths, Band of horses, algo de Muse,Psaap, Bunbury y R. Spektor" sólo tal vez la fabricada casualidad ni siquiera hubiera asomado sus narices. Y ¿Desde cuando bandas famosas son tarjeta de presentación? Lo sé, desde siempre. Hablamos un rato y después me invito a salir. Le dije que no podría, estaba aislada (mi casa queda lejos) y no había taxis para acá. No insistió. Cerré la lap. Prendí la T.V. Estaba en medio de una pelea de March con Homero cuando mi hermana me interrumpe.
-Te buscan.
Se habia dejado venir. Pedí permiso, no me lo negaron. Me miré en el espejo de mi tocador. Mi cabello estaba hecho un lío. Lo dejé suelto, creo que se ve mejor, cuando me lo agarro, tienden a soltarmelo, no se si sea costumbre de los hombres, pero lo hacen a menudo. Coloqué una diadema negra recogiendo el mechón que anhelaba ser fleco. Mi mamá solía decir que así me veía mejor, que dejo ver mis ojos. Que son lindos. A mi me dan igual.
¿A dónde había dicho que iriamos? Genial! el Golden, uno de mis lugares favoritos donde tocan algunas canciones que me gustan o están por gustarme.
Saaresto estaba sentado afuera de la puerta de madera, junto a la triste noche buena marchita. Le pasé la mano por la cabeza.
-Listo- anuncié con desdén.
-Vamónos- sugirió entre dientes.
-Eso hacemos- bufé.
Aperantaba estar molesta por la sorpresa, pero pocas veces son las que me molesto, no suelo prestarle atención a estupideces.
Llegamos a la casa de su primo, era grande y parecía que cada espacio de la casa había mandado hacerse especialmente para cada cosa allí dentro. Bueno aquel lugar no se parecía para nada al Golden, pero al menos era acogedor. La música en el lugar era horrible, él lo sabía. Así que optamos por meternos a la casa poniendo de pretexto la gripa inexistente. Me invitó a pasar al estudio y sacó un libro azul del estante.
-¿Me habías dicho que te gusta leer no?
-Sip
-¿Has leído este?
Colocó el libro en la mesa de la computadora y me acerqué a leer el titulo. "La insoportable levedad del ser" de Milan Kundera.
-No.
-Está interesante, te lo recomiendo habla de los pesos que le damos a las cosas y se pone en dilema de cual es lo positivo, el peso o la levedad.
Tomé el libro y comenzeé a hojearlo, observé que tenía frases subrayadas. Y leeí una en voz alta. -"Delante había una mentira comprensible y detrás una verdad incomprensible".Levanté una ceja.
-Si, esa es buena. Tengo la mala costumbre de subrayar.Comenzó a leer un poco y junto con su voz se fueron mis ideas.
-Vengánse afuera, ya van a cenar.
Se formó para recibir la cena de ambos mientras yo calentaba el asiento. Empezó a sonar "I belong to you" de Muse y empezé a tararear, me animó un poco saber que alguien ajeno a mí la había puesto en la rockola y el estar ahí se hizo un poco más cómodo.
"¿Peso, levedad?" pensaba mientras recorría con mis ojos el contorno de las palabras. Tomé el libro y empezé a hojearlo. Me decidí a leerlo. Después de quince páginas él llegó con dos hot-dogs.
-Te gustó la canción?
-Qué canción?
-Muse
-Ahhh eso. Tú la pusiste?
-Que desgracia.
-Eh? Porqué?- preguntó algo sacado de onda.
-Ah?... Ahh! es que pensé que había otra persona en... ehm... ah! olvidalo.
-Mmm... ok.
Fué por una cerveza. Yo estaba fundida en las letras. De vez en cuando una que otra canción me hacia desatinar.
-Esta interesante verdad?
-Sí, me gusta que considere las casualidades, ehm pero Tomás se la piensa mucho.
-Es racional.
-Ay! te estoy dejando abajo verdad?
-No te apures, tu dijiste que no podías venir, y no estás, yo fuí contigo. -Puse los ojos en blanco para aterrizarlos en el libro de nuevo.
Ahora me sentía egoísta, pero moría de curiosidad, de vez en cuando veía por arriba de las ojas y lo descubría volteandome a ver con un gesto amable, como si disfrutara que leyera. Esa mirada la he visto antes. Cuando te hacen un regalo. Le sonreí.
-Ey una foto todas las mujeres!- Anunciaron gritando. No me moví.
-Veeeen! Una foto! Hay que amargada es tu amiga! Una muchacha me jaló del brazo. Tenía el libro apretado. Lo dejé en la mesa y él lo tomó.
Despues de 4 flash consecutivos, me regresé algo aturdida, me sorprendió ver que él estaba apartando la hoja del libro donde me había quedado.
Continué leyendo... y el me siguió mirando con ese gesto de tranquilidad. Kundera se difuminaba y ahora una voz dentro de mí que reflexionaba. Hacía mucho que le conocía y sólo saliamos cuando no había más que hacer, salimos muy poco en relación con el tiempo que llevamos de conocernos. Y nos conocíamos tan bien. Nos animabamos. Ahora que algunas cosas se habian hecho mierda. Sentí como si él fuera el unico capaz de entenderme y lo era. De no ser porque estaba apunto de ser padre, o la borrachera de la noche en que engendró al inocente.
¿Y si hubieramos salido esa noche? y no lo hubiera dejado tomar. En fin ese pasado ahora era el presente. Mi expresión cambió totalmente, mis ojos ya no estaban en las letras y para cuando me dí cuenta. El me espejeaba con el mismo gesto de confusión.
Lo encontré y estaba ausente en momentos que se han ido para siempre.
Next door
Los cambios repentinos provocan confusión. Y los cambios repentinos sin explicación confunden aún mas.
No entiendo y creo que no me interesa entender, al fin no es nuevo.
Creo que son cuestiones de seguridad que las personas se comporten de una manera y de la noche a la mañana se comporten de diferente manera. Pobre Marslow, no imagino como no se volvió loco al hacer su piramide de necesidades humanas.
¿Porqué si están cómodas en un sitio, se alejan? Tienen miedo a no poder frenarse? y a quién le interesa frenar o equivocarse?
Si es la primera vez que se vive la vida, ¿como demonios no vamos a tener errores?
Es decir, ¿Por que el miedo? ¿Por falta de madurez?
Lo que sí es seguro es que la vida, se va, se va, se va y jamas regresa.
Ni hablar, creo que no lo entenderé.
No entiendo y creo que no me interesa entender, al fin no es nuevo.
Creo que son cuestiones de seguridad que las personas se comporten de una manera y de la noche a la mañana se comporten de diferente manera. Pobre Marslow, no imagino como no se volvió loco al hacer su piramide de necesidades humanas.
¿Porqué si están cómodas en un sitio, se alejan? Tienen miedo a no poder frenarse? y a quién le interesa frenar o equivocarse?
Si es la primera vez que se vive la vida, ¿como demonios no vamos a tener errores?
Es decir, ¿Por que el miedo? ¿Por falta de madurez?
Lo que sí es seguro es que la vida, se va, se va, se va y jamas regresa.
Ni hablar, creo que no lo entenderé.
jueves, 6 de enero de 2011
In pase
¿Cómo se le llamará al fin de una metamorfosis y el inicio de la nueva vida?
Pues ese sería el titulo de esta nota. Me siento como cuando Alicia recupera su muchosidad cerca de un frabulloso día, o como la oruga azul del mismo cuento. Como un despertar en un amanecer con rayos de sol iluminando mi piel, llamandome a vivir con una furia deliciosa, con hambre de ser yo.
Siento crecer dentro de mí un arbusto con margaritas,regalando un perfume y repartiendo belleza interior... una belleza que no se ve, puesto que lo que más importa no se ve con los ojos.
No estoy muy segura de como pasó o quiénes fueron responsables, pero siento una paz, definamos paz, paz para mi es tener el corazón tranquilo en medio de disturbios, comodidad aunque el entorno este escabroso.
A pesar de tanta critica, yo no me equivocaba, estoy donde siempre quise estar.
No importan los medios, porque nunca hay final. Cada fin es un inicio y cada inicio es un fin.
Peleé la buena batalla, terminé la carrera, mantuve la fe.
Pues ese sería el titulo de esta nota. Me siento como cuando Alicia recupera su muchosidad cerca de un frabulloso día, o como la oruga azul del mismo cuento. Como un despertar en un amanecer con rayos de sol iluminando mi piel, llamandome a vivir con una furia deliciosa, con hambre de ser yo.
Siento crecer dentro de mí un arbusto con margaritas,regalando un perfume y repartiendo belleza interior... una belleza que no se ve, puesto que lo que más importa no se ve con los ojos.
No estoy muy segura de como pasó o quiénes fueron responsables, pero siento una paz, definamos paz, paz para mi es tener el corazón tranquilo en medio de disturbios, comodidad aunque el entorno este escabroso.
A pesar de tanta critica, yo no me equivocaba, estoy donde siempre quise estar.
No importan los medios, porque nunca hay final. Cada fin es un inicio y cada inicio es un fin.
Peleé la buena batalla, terminé la carrera, mantuve la fe.
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