Esa tarde, cuando la niebla se abalnzaba sobre los arboles, la humedad del ambiente aterrizaba en mi garganta. Cuando pequeñas gotas vacilantes se colgaban en mi rostro... cuando sabia que esta ves no volveria... recorde.
Habia un jardin, grande, hermoso, tenia rosales. Cuando se es niño pequeño no se mide el peligro, y el jugar se vuelve vicio, cuando correr no implica fatiga, si no diversion, cuando ensusiarse en el lodo, no es motivo de desesperarse, asi con esa mentalidad, yo corria persiguiendo una mariposa, era linda, sus colores, su vuelo, tal cuales mis deseos.
En mi afan de cazadora inocente, me caí en un rosal...
la sensacion era similar...el mismo dolor punzante.
como mi cuerpo en el rosal,
como las espinas atravesando mi piel, con las heridas abiertas,
con la sangre brotando a chorros,
con el dolor en la garganta, con todo glamour! espinada y con rosas a los lados.
Me dolia mucho , me angustiaba la idea de no salir de ahi, nunca grité, siempre mi voz se sofocaba, ahora me acuerdo como empeze a gritar, para que me ayudaran, pero poco eso tiene que ver.
la lluvia, el rosal, y el "no vuelvo jamas"
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