En la materia de plan de negocios, materia para emprendedores nos dejaron que redactaramos nuestra visión de aquí a cinco años, no le tomé muy enserio, mi vida está llena de cambios, como la de todos; suaves, a voluntad, involuntarios, bruscos, de subida y de bajada. Escribí algo por salir del apuro, pero igual creo que no mentí tanto.
Pero creo que la idea de no vislumbrar me en un futuro, se quedó como un mosquito junto a mi oreja que de vez en cuando se va a la frente obligándome a fruncir mi ceño, creo que las cosas se van dando, claro a medida que las permitimos y de vez en cuando chocamos con imprevistos. Sí, que manera ta cómoda de ver la vida.
Bueno, el punto es que hace menos de una semana tuve un choque de improviso con una canción, "Tiramisú de Limón" que me hizo pensar en mis cinco años, curiosamente las canciones del pasado hacen que piense en el futuro y sólo algunas veces en el presente, precisamente el moldeable. Joaquín Sabina es como el señor del futuro que me invita a pasear por infinitas posibilidades "EL FINAL NO EMPIEZA HOY", "SI MIRAS HACIA ATRÁS, MAÑANA ES HOY" escuchándolo y como acto automático imagino una vida, con un sin fin de matices. Casas, alacenas, (YO haciendo el desayuno), jardines, proyectos, mi cabello largo, corto, rubio y oscuro, ambientes, lluvia, sol, vacaciones y horripilantes historias de amor, de cicatrices y vendajes, de luces, de velocidad, vueltas y pausas.
Ciclos son sólo ciclos,a esta vida no la pudieron hacer más ruleta!
No hay comentarios:
Publicar un comentario