Ojalá la vida fuera como el café, y poderle agregar azúcar o dulce al gusto; terrones, cucharadas o sobres hasta que deje de ser amarga. Sólo es un pensamiento vago, la verdad es que tomo el café sin azúcar. Dejaría de ser café si lo mezclara con dulce.
Es jueves por la tarde salgo de una "junta" de negocios, jajaja sí NEGOCIOS. He descubierto que tengo la habilidad para ese mundo frío y lleno de intereses, sólo ahí veo lo que me conviene y le conviene a mi equipo de trabajo. Vengo al café a dejar de pensar... y lo que consigo es escribir.
En el café, cuando el mesero se acerca y pregunta si desean ordenar algo, contestan- "Estoy esperando a alguién, gracias"-. Fácil lo he escuchado cinco veces en lo que escribo en mi libreta. en cambio yo ordeno y sé que si no llegan me iré.
¡Mi café se enfrió, rayos!
No eres tú, mi cita de hoy. Pero del arsenal infinito de abrazos, saco uno para mi paciencia...Que me arden las venas porque estas en mi cabeza, eres como el suero para los mareos y el sedante de mis miedos. ♥ ¡Ya regresa!

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