domingo, 23 de mayo de 2010

Luz Tenue (un poquito más)

MI MUERTE

A menudo me levantaba de la cama, andaba deambulando por el cuarto, hasta que me senté al pie de la ventana, miraba al cielo y me sumía en mis pensamientos. Me descubrí cabeceando. Decidí volver a la cama. Ahora las cobijas cantaban para que cayera en su hipnosis.
Desperté lentamente, me dolía la cabeza. Tuve una pesadilla.

Soñé con la muerte, soñé que estaba muerta, mi cuerpo sin calor, sin ninguna calidez, helado. Vestía de blanco. Mis piernas amoratadas. Sosteniendo las pequeñas tres llaves plateadas que mi madre me dejó antes de fallecer. Miraba a mi cuerpo que yacía en la tierra, queriendo despertarlo, gritaba inútilmente con todas mis fuerzas, pero estaba muerta. Sostuve la cabeza entre mis manos y … era mi mamá, no yo. Me sentí aliviada, pero ahora el recuerdo taladraba mi cerebro. Lloré.
En mi sueño lloré tanto, como creo que no lloré en la realidad. Estaba frente al cuerpo de mi madre, que me resigné a mirar antes de que lo enterraran.
Seguía llorando, abrazando a mi almohada y meciendo mi cuerpo. Tenía que calmarme, pero, no tenia ganas de mantener el control. Abrazaba con más fuerza mi almohada, cada vez más y más. No sé cuanto tiempo estuve así. Cerré mis ojos. Concentrándome en los latidos de mi corazón, por cada uno, daba gracias de no ser mi madre, cada uno dolía mucho, pero, por cada uno daba gracias por estar viva.

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