domingo, 9 de mayo de 2010

Siéntate, Tengo que hablar contigo

Me quedo en una banca... muros blancos,
puertas cerradas, mi pensamiento se nubla y el aturdimiento se agudiza...
el miedo, la impotencia y las ganas de darlo todo para que al final no valga nada... me aprietan el alma. Despidiéndome sutilmente y otros cuantos ya me despidieron.
La gente que pasa, las horas de distancia, nada ayuda, nada me hace sentirme viva. Solo sequía, solo vacio, solo la nada, solo muros blancos y materia inanimada.

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